RT: @JotaVaquerizo Primera lectura del comunicado del Rayo, y a falta de analizarlo en detalle con las peñas y los aficionados. Lo que dice importa menos que lo que busca, y a mi juicio busca cuatro cosas.
Primero, quitarse responsabilidad ante el Comité de Competición. La normativa hace responsable de la seguridad al club organizador, y por eso insiste en que 'adoptó todas las precauciones'. Es un escrito de defensa disfrazado de comunicado. Pero el propio club describe lo que se lanzó: 'papeles impresos y esferas de 2 cm'.
Segundo, criminalizar a quienes reclaman. Llama a la Federación de Peñas y a la Plataforma ADRV 'marcas amables' de un grupo ultra y les atribuye 'extorsiones' y un 'atentado'. Son precisamente las entidades que exigen que se devuelva el dinero de los abonos. Ha llegado a denunciar por 'delito de odio' la venta de bufandas que dicen 'Presa vete ya'. El artículo 510 del Código Penal protege a colectivos por su origen, religión, ideología, sexo u orientación, no al presidente de una SAD criticado por su gestión.
Tercero, presionar a las instituciones. Pide acabar con la 'connivencia' con estos colectivos y llama 'indebida' la suspensión de una concesión que la Comunidad acordó tras una auditoría por graves deficiencias.
Cuarto, preparar sanciones contra abonados. Anuncia que pedirá imágenes para aplicar su 'régimen interno'. Cualquier sanción exige procedimiento, prueba individualizada y proporcionalidad. Las imágenes policiales no son para que una SAD castigue por su cuenta.
No dice ni una palabra sobre la devolución de los abonos, ni sobre el capitán, que pidió escuchar a la afición. Y se queja de que se difundan fotos de aficionados una semana después de publicar en su web las caras de su propia afición.
Pedir tu dinero no es extorsión, y pedir que dimita un presidente no es odio: son la libertad de expresión y el derecho de reunión.
Lo analizaremos con detalle junto a las peñas y la afición. Estudiaremos las acciones que procedan frente a las acusaciones vertidas contra mis representados, y defenderemos a cada abonado al que se intente sancionar sin garantías.
La mano sigue tendida. Lo que no vamos a aceptar es que se responda a una reclamación legítima convirtiendo a la afición en delincuentes.