Gracias señora
En general no disfruto de recibir visitas de personas que se quedan varios días en casa. Normalmente estas personas son parientes que vienen de visita o que van de paso. La razón principal de esa molestia es que mis hábitos diarios y las costumbres que me permiten estar enfocado y tranquilo se pierden temporalmente.
Pudiera decir que hay personas que hacen sentir demasiado su presencia y es imposible ignorar. Hay personas que dan mucho su opinión sin ser solicitada. Personas que te dicen cómo mejorar tu método probado de hacer algo. Personas que temporalmente te estresan.
Una persona que disfruto de recibir en casa es mi suegra… Sí, mi suegra. En realidad pudiera decirse que mi suegra es algo parecido a una segunda mamá. Cuando viene de visita me consiente. Me compra mis frituras favoritas, cocina comida rica, no interrumpe el silencio de casa y sobre todo mi esposita se ve más feliz de lo normal.
La presencia de mi suegra no interrumpe en absoluto la paz de mi hogar, más bien le da un extraño extra que se disfruta.
Así que puedo decir que me siento afortunado de tener una bonita relación con la mamá de mi esposa. Aprecio a mi suegra y las puertas de mi casa siempre estarán abiertas para tan agradable señora.
Gracias señora por darle sabor a mi vida.