Antes del 2011, aunque sabía de la existencia de #Twitter yo no tenía cuenta allí.
Llegó el #15M y en Bilbao nos reuníamos en la Plaza del teatro Arriaga.
Una noche, alguien con un proyector se dedicó a exhibir, sobre la fachada del teatro, tuits de las distintas acampadas del estado. Gente que estaba a cientos de kilómetros de distancia intercambiando mensajes de ánimo. Haciéndonos sentir conectades y más fuertes.
Para mí fue algo revolucionario. A raíz de eso, me hice una cuenta en Twitter.
Lo que pasó después con esa red social es bien conocido.
Anoche, como en los inicios del 15M, un grupo de personas montó sus tiendas de campaña en Sol. Si esto cuaja, crece y se extiende a más lugares lo veremos en los próximos días.
Lo que sé seguro es que esta vez os leeré y os hablaré en #Mastodon y esta red no nos la podrá arrebatar ningún millonario fascista.