Estoy en ese punto del ciclo depresivo en el que me empieza a hervir el cerebro, no con ideas en si, sino más con la energía creativa que me impulsa a ellas, pero sin la energía vital para hacer nada de nada, ni siquiera tener ideas.
Por un lado bien, porque quiere decir que lo peor ya ha pasado (por ahora). Por otro, argfgfjrjbbb