El Museo Litográfico de #cadiz es uno de esos lugares que pasan desapercibidos cuando se visita la ciudad, pero donde se pueden aprender cosas inesperadas. Está situado junto a la Puerta de Tierra (de la que hablaré otro día), en la antigua Litografía Alemana local, que funcionó desde 1861 hasta finales del siglo XX, cuando fue reemplazada por la impresión offset. Este es uno de los pocos museos litográficos de España.
La litografía es una técnica que consiste en dibujar en piedra (pero no una cualquiera, ha de ser una caliza, fina y porosa, que habitualmente se encuentra en Solnhofen, Alemania). Con un lápiz o tinta grasa se dibuja sobre la piedra pulida y se moja la piedra con agua para que absorba la humedad. Entonces se pasa un rodillo con tinta, que se adhiere al trazado graso. A continuación, se coloca el papel sobre la piedra y se pasa por una prensa para transferir al papel. Así se transferían textos e imágenes. La piedra debía ser lo suficientemente robusta para soportar la presión de la máquina. Para reutilizarla con otro dibujo o texto, se raspaba su superficie.
El museo está formado por una colección de más de mil piedras litográficas de las canteras bávaras y posee obras de arte con dibujos y grabados antiguos. ¡Una auténtica biblioteca en piedra, con una que llega a superar los 300 kg! También hay muchas máquinas de impresión, incluyendo una manual procedente de París del siglo XIX. De las pocas que quedan en el mundo.